No hay un debate explícito sobre la «preferencia» por lo colorido frente a lo negro o descolorido, pero queremos pensar que los colores son manifestaciones superficiales de una realidad más profunda.




Aunque a veces, de forma pesimista, pensemos que los tonos oscuros reflejan la verdadera naturaleza de la existencia, no queremos alejarnos de la idea de que los colores vibrantes son mas ilusorios, enérgicos y positivos. Como la experiencia de ir en bicicleta, añadiríamos.
Se podría argumentar que los colores vibrantes generan un tipo de placer estético diferente al negro o a los tonos apagados. Nuestra elección es clara: la contemplación de una bicicleta colorida siempre nos alegra.